ESTE ES TU TRAPO. La gente le dedicó una pancarta y Gustavo agradecido.

El “viejito” Gutiérrez jamás olvidará este día. Emocionado hasta las lágrimas, festejó el triunfo con toda la hinchada y agradeció la ovación. Se dio el lujo de jugar más de 50 minutos en forma de despedida y no desentonó: marcó un gol y festejó otro con su hijo. Jornada ideal.

Era la sorpresa que nadie imaginaba. Todo parecía normal, cuando antes del encuentro Sendo Windeker y su comisión directiva agasajaron al homenajeado, ex jugador del club y parte parte de la comisión directiva.

Lo que pocos sospechaban era que Gustavo iba a jugar su último partido en la máxima categoría y encima, al lado de su preciado retoño.

El centro delantero, estuvo participativo y combativo a la hora de presionar; y mostró algunos destellos en su juego. Pudo anotar tras la falta a su hijo, marcó de penal y en el ST cuando ya había sido sustituido, su junior marcó un golazo para fundirse en un solo abrazo en el festejo.

El domingo tuvo como premio que Defensores se suba a lo más alto, y qué mejor que festejar así, con su gente que lo terminó aplaudiendo y ovacionando para que termine emocionado y agradeciendo con lágrimas. Viejo…los trapos.

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