El Jefe de Gabinete salió a bancar a los funcionarios del Gobierno luego de las polémicas por la ex empleada del titular de la cartera de Trabajo y por el caso del policía Luis Chocobar, en el caso de la ex diputada justicialista.

El jefe de gabinete, Marcos Peña, salió al rescate de los ministros Bullrich y Triaca, los dos cuya continuidad se puso en duda en las últimas semanas a raíz de sendas polémicas.

El caso del ministro de Trabajo es quizás el más sensible, tras la denuncia presentada por su ex empleada, Sandra Heredia, en la que reveló no sólo los durísimos insultos recibidos por parte del funcionario, sino principalmente el hecho de haber sido contratada por el propio ministro para la intervención del gremio de trabajadores marítimos (SOMU), sin ningún tipo de concurso previo, solamente por tratarse de "una persona de confianza" como luego admitió el propio Triaca.

En declaraciones a Página 12 y al semanario Perfil, Peña rescató la tarea del ministro de Trabajo, sostuvo que "la intervención del SOMU fue transparente y efectiva" -pese a que el sindicato continúa intervenido, cuatro meses después de las elecciones- y consideró que Triaca "no cometió ningún delito de corrupción" por lo que no hay motivos para desplazarlo como se hiciera con el ex titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión.

También sigue en duda la continuidad de Patricia Bullrich, quien aportó a la reunión que el presidente Macri mantuvo con el policía Luis Chocobar, procesado por disparar contra el ladrón que había apuñalado a un turista estadounidense en La Boca.

Por Luis Mendoza 
lmendoza@cronica.com.ar

En este caso, Peña defendió directamente la decisión del gobierno de recibir al efectivo pese a conocer el video en el que se lo ve disparar por la espalda al ladrón en fuga.

Peña apuntó que para Macri "hubiera sido más cómodo y más fácil hacer lo que hizo la mayoría de la política en estos años, que nunca respaldó a un agente de las fuerzas de seguridad".

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