17 de octubre de 2019

Estela de Carlotto en Entre Ríos: "Usamos bastón, pero nunca nos arrodillamos"

"Las ofensas no las tenemos en cuenta; el mundo sabe que no mentimos y que decimos la verdad. Me siento joven, luchamos y estamos de pie", afirmó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo en Concepción del Uruguay.

"Me siento joven, luchamos y estamos de pie. Usamos bastón, pero nunca nos arrodillamos", dijo Estela de Carlotto al público que colmó el Auditorio Municipal de Concepción del Uruguay. La presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo llegó a dicha ciudad para cerrar las actividades del Mes del derecho a la Identidad que organizó la Dirección de Derechos Humanos.

"A mi esto me llena el alma, me da fuerzas para seguir, porque éste es el cariño de la gente auténtica. Del verdadero, el sano, y sobretodo contrarresta todo lo malo que se ve, que no es mucha gente pero existe y es muy poderosa. Porque es la que al final tiene además de la maldad, el dinero, y esta gestión de gobierno fomenta todo esto, propiciando el olvido, la desmemoria, y además la ofensa. Porque desde que hizo su campaña nos llamó 'curro', ya quiere decir que nos trató de mentirosos. Dicen que mentimos, que alteramos la cantidad de desaparecidos, que los nietos los hacemos aparecer. A todas esas maldades, gente que les cree y además quizás los soporte algún grupo", expresó.

Al dar su discurso, Carlotto, a pocos días de cumplir 89 años de edad -el próximo 22-, habló de su vida personal y su lucha, a partir de la desaparición y muerte de su hija Laura, quién al momento del secuestro estaba embarazada.

Así también rememoró las trágicas consecuencias que dejaron en la sociedad argentina los golpes de Estado y lamentó la pasividad personal en el '55: "Si otra hubiera sido mi actitud en aquella oportunidad, hoy Laura estaría conmigo. Es por eso que aprendimos mucho de nuestros hijos".

En otro pasaje dijo que salieron "por el mundo durante la dictadura y recorrimos lugares donde nos fueron recibiendo y dando su protección", para iniciar esa tarea de casi 42 años que no conoce de descanso a pesar de que algunas voces del pasado y actuales han puesto un manto de sospecha sobre su tarea. "Las ofensas no las tenemos en cuenta; el mundo sabe que no mentimos y que decimos la verdad" y añadió que "cada vez que hay un engaño, la necesidad de justicia fortalece nuestras convicciones".

Refiriéndose a la actualidad y el futuro de Abuelas, señaló: "quedamos pocas", pero resaltó el valor de "los afectos directos que han posibilitado la creación de trece grupos activos, integrados por nietos y muchos argentinos de bien que nos siguen", para cerrar la idea con una cuota de humor: "Eso sí, mentras exista una abuela, manda la abuela", dijo.

Finalmente destacó el cariño de la gente nuevamente: "Me hace mucho bien, es un alimento para el alma; me dan vida, aliento y pienso que debo dar gracias a pesar del dolor", señaló a los presentes de quienes recibió interminables muestras de afectos. "Me voy reconfortada de tanto cariño. Me voy más joven, con muchas más ganas de seguir luchando en lo que me quede. Porque la historia tiene sus momentos. Esta es una ciudad histórica y tuvo sus momentos gloriosos, y otros no tanto. A nosotros nos tocó la historia de buscar a nuestros nietos, a nuestros hijos, a nuestras familias, a nuestra gente, a los 30 mil, porque son 30 mil personas desaparecidas, aunque digan que no, son 30 mil, y 500 nietos aproximadamente, algo inconcebible, el robo de bebés tras el nacimiento, y matar a la mamá después. Es algo que no debe volver a pasar y por eso estamos nosotros acá", concluyó Carlotto ante el aplauso final del público.

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