INTERNACIONALES  27 de diciembre de 2015

Francisco pidió una solución a la crisis migratoria cubana en Centroamérica

Francisco pidió a los países implicados que realicen "los esfuerzos necesarios para encontrar una solución" a la crisis migratoria cubana en Centroamérica, que describió como un "drama humanitario".

Desde la ventana del palacio apostólico tras el rezo del Ángelus, Francisco pidió a los países implicados que realicen "los esfuerzos necesarios para encontrar una solución" a la crisis migratoria cubana en Centroamérica, que describió como un "drama humanitario".

"Mi pensamiento va en estos momentos a los numerosos inmigrantes cubanos que se encuentran en dificultades en Centroamérica, muchos de ellos son víctimas del tráfico de seres humanos", dijo el Papa.

"Invito a los países de la región a renovar con generosidad todos los esfuerzos necesarios para encontrar una oportuna solución a este drama humanitario", agregó.

Miles de inmigrantes cubanos se encuentran varados en Costa Rica a la espera de poder continuar su viaje hacia Estados Unidos después de que Nicaragua decidiera cerrar su frontera con el país costarricense con el argumento de evitar una crisis humanitaria y la emigración ilegal.

EEUU afrontó ya varios éxodos de inmigrantes, de los cuales el más significativo fue el registrado en 1980 durante la "crisis del Mariel", que supuso la llegada a Florida de más de 125.000 cubanos en unas 2.000 embarcaciones.

El Jubileo Extraordinario de la Familia

El papa Francisco alentó hoy a los padres católicos a mostrar "pequeños gestos" diarios con sus hijos, como compartir una "oración antes de comer juntos", y pidió que, durante el Jubileo, "toda familia cristiana sea un lugar" en el que experimentar "el perdón".

"Que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana sea un lugar privilegiado en el que se experimenta la alegría del perdón. El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio", afirmó Francisco.

Jorge Bergoglio pronunció estas palabras durante una misa celebrada en la basílica de San Pedro del Vaticano y dedicada a las familias, dentro de los actos por el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

Subrayó que es "en el seno de la familia" donde se educa desde pequeños "al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se puedan cometer", y animó a no perder "la confianza en la familia".

"Qué importante es para nuestras familias caminar juntos para alcanzar una misma meta. Sabemos que tenemos un itinerario común que recorrer; un camino donde nos encontramos con dificultades, pero también con momentos de alegría y de consuelo", sostuvo Bergoglio.

"¿Qué puede ser más bello para un padre y una madre que bendecir a sus hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye? Hacer en su frente la señal de la cruz como el día del Bautismo. (...) Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, para que sea él su protección y su apoyo en los distintos momentos del día", añadió.

Este es uno de los gestos que citó el Papa, como también lo es "encontrarse en un breve momento de oración antes de comer juntos, para dar las gracias al Señor por estos dones, y para aprender a compartir" lo recibido "con quien más lo necesita".

"Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan el gran papel formativo que la familia desempeña", dijo.

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