Héctor Dáer, uno de los secretarios generales de la CGT, rechazó hoy las críticas del presidente Mauricio Macri y resaltó que la central obrera "apostó al diálogo", pero subrayó que "ni el sector empresarial ni el gobierno cumplieron con lo acordado". "Lamento que una expresión democrática como es una marcha en la que vamos a peticionar que se reformen cosas se empiece a mencionar como un acto de intolerancia. Al diálogo apostamos, fuimos a una mesa de diálogo en la que ni el sector empresarial, ni el gobierno cumplieron con lo acordado. Cuando alguien no cumple está en falta y neutraliza el diálogo", sostuvo el referente sindical. "Que haya un abanico grande en la movilización es porque todos somos víctimas de un modelo económico. Acá ninguno busca una candidatura”, sentenció.

En diálogo con Radio Rivadavia que reprodujo Ámbito, el titular de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) se refirió a las declaraciones del mandatario, quien señaló que "hay una resistencia a pensar que la solución es el diálogo y entender la realidad en el contexto, no solo plantarse en lo que uno necesita".

El también diputado nacional del Frente Renovador ponderó la "decisión" de la Confederación General del Trabajo (CGT) "de ir a todos los partidos políticos a explicarle por qué se hace la marcha del 7" de marzo hacia el Ministerio de Producción.

En ese sentido, Daer desestimó las críticas del gobierno respecto a que la movilización está ligada al año electoral: "Si hubo un criterio y una estrategia propia fue la de la CGT, de reivindicar y tener una táctica propia de los trabajadores, sin dejarnos mezclar por ningún interés que vaya para un lado o para otro".

"Que haya un abanico grande en la movilización es porque todos somos víctimas de un modelo económico. Acá ninguno busca una candidatura. No tenemos poder de veto, no es necesario vetar a nadie. Vamos en favor de resolver los temas que perjudican a la mayoría. Si viene (la expresidenta) Cristina (Kirchner), (el líder del Frente Renovador, Sergio) Massa, (los presidentes del Partido Socialista, Antonio) Bonfatti, (y del PJ, José Luis) Gioja, quien sea, es una discusión que para nosotros no existe. Todos los que quieran ir a la marcha y acuerden con lo que planteamos, son bienvenidos", añadió.

Acerca de la realización de un paro general para fines de marzo, el integrante del triunvirato que conduce la CGT: "El paro no es un fin en sí mismo. Vamos a marchar el 7, esperamos que haya una rectificación y, sino, no tenemos otra opción que ir a una medida de fuerza".

En diálogo con Radio Provincia, Daer negó una posible ruptura de la central, como deslizaron desde el moyanismo. "No hay posibilidad de quebrarse, para nada. El miércoles vamos juntarnos todos y vamos a charlar todos este tema", subrayó el gremialista massista en respuesta a Pablo Moyano, quien blanqueó una interna en la conducción de la central obrera y advirtió que después de la marcha del 7 de marzo analizará la posibilidad de que el gremio de Camioneros abandone su lugar en la estructura de mandos de la organización.

Consultado por Télam sobre el conflicto, Daer destacó que desde el Consejo Directivo de la CGT buscan "preservar la unidad del movimiento obrero, que costó mucho, y el gremio camionero es una pieza importante en la CGT".

Por su parte, Carlos Acuña sostuvo que "en las mejores familias siempre hay discusiones, y esta es una más de las discusiones que se dan dentro de la amplia familia del movimiento obrero", como una manera de quitarle dramatismo a las expresiones vertidas por Pablo Moyano. Ambos dirigentes coincidieron en confirmar que el miércoles se realizará un almuerzo del Consejo Directivo en la sede de la central obrera, al que fueron invitados los ex secretarios generales de las CGT Azopardo, Alsina y Azul y Blanca, Hugo Moyano, Antonio Caló y José Luis Barrionuevo.

En tanto, Juan Carlos Schmid afirmó que "más allá de las palabras" del gobierno nacional "la calle no percibe reacción de la economía" y aseguró que la central obrera cuenta con "casos concretos que preocupan".

"Más allá de palabras de voceros de #Gobierno, la calle no percibe reacción de la economía, lo dicen los mismos datos del @INDECArgentina", afirmó Schmid en su cuenta oficial de twitter.

En esa misma línea, el secretario general de Dragado y Balizamiento señaló que "más allá de los datos y números que aporta el #Gobierno, nosotros tenemos casos concretos que preocupan a la #CGT".

Finalmente, el sindicalista aludió a la ex presidente Cristina Kirchner, quien días atrás llamó a marchar con la CGT el próximo 7 de marzo, al recordar que el "ciclo de @CFKArgentina no pudo terminar peor" para el sector de Dragado y Balziamiento, "con decenas de #dragas hundidas, más de 300 #despidos", así como fallidas experiencias como el polo audiovisual de la Isla de Marchi.

Ámbito Financiero reveló este lunes que a diferencia de otras amenazas del secretario adjunto del sindicato de choferes, en este caso la estrategia es atribuida de manera directa a Hugo, afirman en su entorno. La crisis surgió de un enfrentamiento de larga data entre Camioneros y el metalúrgico Francisco "Barba" Gutiérrez, que durante su gestión como intendente de Quilmes municipalizó el servicio de recolección de residuos en el distrito y cambió la afiliación de los trabajadores, hasta entonces en el sindicato de Moyano. Los tironeos siguieron cuando Gutiérrez asumió como secretario de Interior de la CGT y Pablo Moyano, como secretario Gremial.

Detrás de esa pulseada, sin embargo, cerca de los Moyano advierten que el líder gremial analiza salirse de la central obrera por entender que en la actualidad está encorsetado. Como un jugador de simultáneas en el ajedrez, el dirigente está acostumbrado a hacer confluir todos sus intereses en el poder de presión de su gremio. En la actualidad sus intereses están centrados, además del sindicato, en Independiente y la AFA, por un lado, y en la empresa postal OCA, por otro.

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