Un estudio privado detectó el despido de más de 3.000 empleados y el recorte de la jornada laboral para más de 16.000 ocupados.

El relevamiento mensual de la consultora Tendencias Económicas dio cuenta de que en el último mes se registraron denuncias sindicales por un total de 3.113 cesantías.

Si bien marcaron una baja de 62% en comparación con el nivel de un año atrás, no deja de constituir un factor de preocupación para las familias argentinas, porque se agregan a los 168.700 que perdieron su puesto desde el inicio de enero último, con lo que pasaron a totalizar 171.801 personas que fueron desvinculadas de sus tareas al cabo de los primeros nueve meses del año.

El aumento de la destrucción de empleos que acusó la estadística de Tendencias en el nonestre en comparación con igual tramo de 2015 fue de casi 8 veces, con un promedio de poco más de 19.000 personas por mes, en ese caso muy concentrado en la rama de la construcción, y en menor medida en el sector público y comercio.

Según el sondeo privado, que sólo se nutre de las bajas que publicitan los sindicatos en los medios gráficos, y no toma en cuenta las incorporaciones de personal, en septiembre los despidos estuvieron repartidos entre sectores productores de bienes, como petroleros 690; textiles 270; y ramas de la alimentación 110, principalmente, y de los servicios, tanto en la administración pública: 592, concentrada en la provincia de Córdoba, y también privados, en ese segmento liderados por los gastronómicos 330 y comercio 270 personas, mientras que entre sectores diversos sumaron otras 691 cesantías.

LA CRISIS DE LA PRODUCCIÓN AUTOMOTRIZ Y TEXTIL IMPULSÓ LAS SUSPENSIONES

Por el contrario, septiembre fue un mal mes para los operarios de las terminales automotrices, y las ramas vinculadas como la de autopartes y metalmecánica, porque la sostenida retracción del ya bajo ritmo fabril se intensificó ante la debilidad que mantuvo la demanda de Brasil, y forzó un nuevo recorte de la jornada laboral en FIAT, Renault y Volkswagen, según el relevamiento de Tendencias.

Fueron 3.150 casos que se sumaron a las 2.981 suspensiones en las ramas metalúrgica y de autopartes; 4.100 en la industria textil, muy afectada por la pérdida de competitividad y productividad, pese a que en los últimos doce meses el tipo de cambio de importación se elevó más de 20 puntos porcentuales por arriba de la tasa de inflación y el de exportación aún más, por la eliminación de las retenciones del 5%; 3.000 en la alimentación y 915 en la construcción, entre los más intensos.

Del relevamiento de Tendencias surgió además que el ritmo de suspensiones en septiembre fue el segundo más alto de los últimos siete años, apenas superado por unos 500 casos por el recorte de la jornada laboral que había provocado la crisis de 2014, cuando se devaluó el peso sin un plan sustentable.

EXPECTATIVAS DE REACTIVACIÓN EN EL ÚLTIMO TRIMESTRE

En el Gobierno confían en que "lo peor ya pasó" para el mercado de trabajo, tanto porque tenderán a disiparse los efectos del impulso del consumo y contención del empleo durante la campaña electoral, como porque después de un semestre de virtual parálisis, comenzó a reactivarse la licitación de obras públicas a ejecutarse en todo el país.

Además, del lado de la industria se advierten algunos signos de mejora de las perspectivas de la economía de Brasil, así como del comercio vinculado con la actividad agropecuaria que empieza a cosechar los cultivos de la nueva campaña con mejores ingresos de bolsillo para el sector.

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