ECONOMIA Y NEGOCIOS  20 de abril de 2015

Tras las subas de enero, negocian aumento en todos los medicamentos

Pese a las discrepancias entre las partes, la secretaria de Comercio hizo una oferta del 2 por ciento al sector que presiona para obtener un beneficio mayor. El alza alcanza a todos los remedios, tanto recetados como de venta libre.

El gobierno nacional le propuso a los laboratorios una suba del 2% en el valor de los medicamentos en el segundo trimestre del año. La oferta no cayó nada bien entre las empresas, las que llegan al punto de negar haberla recibido.

La relación entre el gobierno y los laboratorios entró en una zona compleja desde enero del año pasado, tras la devaluación del peso de fines de ese mes. A partir de entonces, las negociaciones entre ambos por los precios de los medicamentos se han caracterizado por la discreción, aunque los trascendidos suelen mencionar la dureza de las posiciones. En este caso, la Secretaría de Comercio ya hizo su presentación de nuevos valores, tal como se había comprometido su titular, Augusto Costa, en enero pasado, cuando se firmó la última pauta de precios y que entró en vigor en febrero.

La oferta del gobierno es del 2% de suba en todos los medicamentos, tanto los recetados como en los de venta libre. Del lado de los laboratorios la respuesta es similar, tanto en la Cámara de Especialidades Medicinales (Caeme, laboratorios extranjeros), como en la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (Cilfa, nacionales) y Cooperala (cooperativas). Las tres entidades negaron que hubieran recibido una propuesta concreta para elevar los precios entre mayo y julio, y aseguraron que estaban a la espera de la misma en función de lo acordado a fines de enero.

Pero fuentes con conocimiento del tema confirmaron al diario Tiempo Argentino que la oferta existe y que se está negociando en torno de ella. "Los laboratorios quieren más, pero no han dado a conocer aún una cifra concreta", dijo una de las fuentes consultadas.

"No hemos recibido aún una propuesta", dijo a este medio Juan Carlos López, director ejecutivo de Cooperala. El empresario afirmó que en la cámara que dirige "estamos analizando la estructura de costos para encontrar la cifra que pediremos. Vemos que ha habido aumentos en algunos insumos industriales en los últimos tiempos."
De los insumos cuyos precios se elevaron lo suficiente como para alertar a los laboratorios cooperativistas, López enumeró: cápsulas, aluminio sólido para blisters, colorantes.

El otro escenario que puede volver a encender los reclamos por mayores subas en las especialidades medicinales por parte de los empresarios es el que derivará de las paritarias. En 2014, la suba obtenida por el sindicato de la Sanidad (ATSA) para los trabajadores fue del 33 por ciento. Por si acaso, desde el sector privado ya comienzan a abrir el paraguas antes de que llueva: "Los laboratorios de Cooperala tenemos erosionada la rentabilidad. Una suba salarial como la que escuchamos que están reclamando algunos sindicatos nos pondría en serios conflictos dentro de las pymes y cooperativas”, aseguró López. Desde el sector oficial aseguran que el impacto de la suba salarial "está bastante tipificada" y plantean que la suba del 2% la contempla.

Por otro lado, a medida que se desaceleró la suba del tipo de cambio se ha relativizado el peso de los insumos importados en la canasta de costos industriales de los laboratorios, al menos desde la visión de los funcionarios.

En este contexto es muy probable que la semana próxima haya reuniones entre los funcionarios y los privados para avanzar en el tema de los precios, las que serán la continuidad de las que ya se vienen dando, según Comercio, o las primeras de esta etapa de negociación, según las empresas.

La experiencia indica que estos acuerdos de precios concluyen tras semanas de reuniones y discusiones.
Tras la devaluación del peso de fines de enero de 2014, la suba de los precios de los medicamentos se hizo ostensible. A mediados de febrero, asociaciones de defensa del consumidor denunciaron que los aumentos iban desde el 10% hasta el 50% según la especialidad.

Sobre fines de ese mes, hubo un acuerdo entre la Secretaría de Comercio y las empresas por el cual las últimas retrotraían los precios al 31 de diciembre de 2013, mientras que Comercio autorizaba una suba del 4% promedio, aunque con exclusión de los medicamentos de venta libre. La pauta debía valer hasta junio y un mes antes volverían a discutir.

Sin embargo, en abril los laboratorios volvieron a la carga con el reclamo de nuevas subas, y ante la negativa de Comercio, decidieron subirlos de manera unilateral en mayo. Tras una serie de reuniones que no derivaron en avances, la Secretaría de Comercio emitió una resolución en junio por la cual los laboratorios debieron retrotraer sus precios al 7 de mayo y mantenerlos congelados hasta fines de agosto.
Entre agosto y diciembre hubo nuevos escarceos entre las dos partes. A fin del año pasado, los funcionarios autorizaron aumentos del 3% promedio, inferior al 5% que pidieron los empresarios. Y a fines de enero autorizó una suba similar, del 3 por ciento. En esa última oportunidad los empresarios decidieron no plantear ninguna disconformidad, al menos en público.

Las negociaciones sobre los nuevos valores de los medicamentos se dan en un cuadro de relaciones relativamente novedosas entre el gobierno nacional y los laboratorios. Desde la discusión de precios del año pasado, su implementación ha estado atada al cumplimiento de una serie de estándares que negociaron Comercio y las empresas, el más destacado de ellos el abastecimiento. "Hay un trabajo común entre gobierno y privados sobre esta materia. El objetivo es evitar la falta de medicamentos para la población", señaló una fuente familiarizada con el tema.

De acuerdo con las declaraciones, Comercio estaría buscando implementar una fórmula de actualización automática de los precios a partir de una serie de parámetros concretos, como la suba de los costos de los insumos difundidos (bienes intermedios que se emplean en la elaboración de los medicamentos), de los productos importados (especialmente drogas) y de los propios de la producción (salarios, energía).

COMPARTIR:


Notas Relacionadas

ECONOMIA Y NEGOCIOS
El arte de dibujar

Comentarios