Igualó 1-1 por el Grupo H de la Libertadores. Ahora, deberá ganar en la última fecha y esperar que los colombianos no lo hagan ante Palmeiras. Ruiz convirtió los dos goles, el primero de penal para su equipo y el segundo en contra

A  los 32 minutos, en una jugada aislada por la derecha del ataque local, Marlon Piedrahita recibió de espaldas en el ingreso al área. Cuando intentó girar, llegó al cruce Wilmar Barrios y el jugador de Junior antes de sentir el contacto se tiró para simular el penal.

El árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano dudó y tardó en señalar el punto del penal. Hasta pareció apoyarse en su asistente número dos, Luis Vera, para finalmente sancionarlo y generar la furia de todo Boca.

Luis Carlos Ruiz se hizo cargo del penal y su remate, ajustado contra el poste izquierdo, fue alcanzado por Rossi. Pero la pelota volvió a quedarle al atacante de Junior (tras un desvío en el palo) y puso el 1-0.

El gol rompió el partido y aceleró a Boca, que obviamente tenía que salir en busca del empate. Al apuro se le sumaban los nervios y la sensación de injusticia por la sanción del penal en contra.

En el segundo tiempo llegó rápido el desahogo para el equipo de Guillermo. En un tiro libre desde el costado izquierdo, Pavón se animó y le pegó derecho al arco desde un ángulo cerrado. La pelota se desvió en el camino en Ruiz y dejó sin chances al arquero Viera.

El grito del delantero, con la boca llena de gol, fue la descarga de todo Boca. Y nuevamente fue Pavón la llave del festejo.

Boca ya no depende de sí mismo y debe esperar una mano de los brasileños. Con ese panorama, para clasificarse, el seis veces campeón de la Libertadores deberá ganar en La Bombonera el próximo miércoles 16 de mayo y esperar que Junior no haga lo mismo en el Allianz Parque de San Pablo. Esos resultados harían que Boca quede con 9, y con 7 u 8 los colombianos (en caso de perder o empatar).

Si Boca empata con los peruanos en la última, debería apostar a una victoria del equipo paulista contra Junior. Le alcanzaría con cualquier marcador, ya que ambos tienen la misma diferencia de gol y ante la igualdad de puntos (siete en ambos casos) pasaría Boca porque un mínimo gol de Palmeiras dejaría a Junior con -2.

A los 32 minutos, en una jugada aislada por la derecha del ataque local, Marlon Piedrahita recibió de espaldas en el ingreso al área. Cuando intentó girar, llegó al cruce Wilmar Barrios y el jugador de Junior antes de sentir el contacto se tiró para simular el penal.El árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano dudó y tardó en señalar el punto del penal. Hasta pareció apoyarse en su asistente número dos, Luis Vera, para finalmente sancionarlo y generar la furia de todo Boca.

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